El Capitán que no sabía perder (Basado en Antonio Fraile)
En el reino de Balonmano, Leo siempre gritaba cuando alguien fallaba un pase.
Un día, el Hada de la Cooperación le quitó la voz y solo podía recuperarla si lograba que su equipo marcara un gol usando solo gestos de ánimo.
Leo aprendió que un pulgar arriba vale más que diez gritos, y que el error del compañero es solo una oportunidad para ayudarle a mejorar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario