1. Lavarse las manos después de jugar
Cuando hacemos Educación Física, tocamos pelotas, cuerdas y colchonetas que usan muchas personas. Por eso, al terminar la clase es importante lavarse las manos con agua y jabón. Así quitamos la suciedad y los gérmenes, y evitamos ponernos enfermos. Tener las manos limpias nos ayuda a cuidarnos.
2. Traer una camiseta limpia para la clase
Al movernos, correr y saltar, sudamos. La camiseta se moja y puede oler mal si la usamos muchos días. Por eso, es mejor traer una camiseta limpia para cada clase de Educación Física. Con ropa limpia nos sentimos más cómodos y cuidamos nuestra piel.
3. Beber agua para cuidar el cuerpo
Cuando hacemos ejercicio, perdemos agua por el sudor. Beber agua nos ayuda a no marearnos y a seguir jugando con energía. Cada niño debe traer su propia botella y no compartirla. Así evitamos contagios y mantenemos nuestro cuerpo hidratado.
4. Mantener el pelo recogido
Si tenemos el pelo largo, puede taparnos los ojos o molestarnos al correr. Recogerlo con una goma o una cinta nos ayuda a ver mejor y a jugar con seguridad. Después de la clase, es buena idea secarlo si está sudado para que no nos dé frío.
5. Guardar la ropa sucia en una bolsa
Después de la clase, la ropa que hemos usado puede estar húmeda. Guardarla en una bolsa dentro de la mochila evita que manche o huela mal. Cuando llegamos a casa, debemos sacarla para lavarla y dejar la mochila limpia y lista para el día siguiente.
6. Cuidar pequeños rasguños o golpes
A veces, jugando, podemos hacernos un pequeño rasguño. Si pasa, lo mejor es avisar al profesor para limpiarlo y poner una tirita si hace falta. Mantener las heridas limpias ayuda a que se curen rápido y podamos seguir participando sin problemas.
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